Síndrome del túnel tarsiano

CIRUGÍA MIS · SÍNDROME DEL TÚNEL TARSIANO · ALICANTE

Tratamiento del síndrome del túnel tarsiano: liberamos el nervio sin abrir el tobillo

Descompresión MIS percutánea del nervio tibial posterior · Anestesia local, sin escayola, alta el mismo día · 45 años tratando neuropatías del pie en Alicante.

Tratamiento del síndrome del túnel tarsiano — Clínica San Román Alicante

Respaldados por 45 años de experiencia

Clínica fundada en 1979

Cuatro décadas y media tratando patologías nerviosas y biomecánicas del pie en Alicante.

Certificación MIS23BE03 ABMSP

Pioneros europeos en cirugía mínimamente invasiva del pie acreditados por la American Board of Multispecialty Surgical Podiatry.

Atención multilingüe

Te atendemos en español, inglés, alemán, francés y neerlandés.

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¿Qué es el síndrome del túnel tarsiano?

El síndrome del túnel tarsiano es una neuropatía compresiva: el nervio tibial posterior queda atrapado al pasar por un canal osteofibroso situado por detrás y debajo del maléolo medial (el hueso del tobillo interno). Ese canal está cubierto por un techo fibroso, el retináculo flexor, que mantiene los tendones flexores en su sitio. Cuando dentro del túnel sube la presión —por una variz, un ganglión, una sinovitis o una sobrepronación mantenida— el nervio se irrita, deja de conducir bien la señal y aparece el cuadro típico de hormigueo, quemazón y pérdida de sensibilidad en la planta del pie.

Aunque suele compararse con el túnel carpiano de la muñeca, son cuadros distintos: el túnel tarsiano se diagnostica con menos frecuencia y suele llegar a la consulta más tarde, lo que retrasa el tratamiento. Diversos estudios señalan que la prevalencia real está infraestimada porque muchos pacientes son etiquetados erróneamente como fascitis plantar o tendinitis del tibial posterior antes de llegar al diagnóstico correcto (Lau JT, Daniels TR. Foot Ankle Int. 1999).

En Clínica San Román abordamos esta patología desde su raíz: confirmamos la compresión con exploración + ecografía dinámica + electroneurografía, agotamos las opciones conservadoras siempre que estén indicadas y, cuando hay que liberar el nervio, lo hacemos con técnica MIS percutánea en lugar de la cirugía abierta tradicional.

Anatomía del túnel tarsiano — paso del nervio tibial posterior bajo el retináculo flexor en Clínica San Román Alicante

Síntomas: ¿cómo reconocer un túnel tarsiano?

El cuadro clásico es una quemazón o sensación eléctrica en la planta del pie y los dedos, que muchos pacientes describen como “andar sobre brasas”, “pinchazos” o “pie dormido”. Es típico que empeore por la noche al meterse en la cama y que mejore al mover el pie o levantarse a caminar un rato. La distribución sigue el territorio del nervio tibial posterior y de sus ramas plantar medial, plantar lateral y calcáneo medial.

  • Quemazón, hormigueo o calambre en la planta del pie, dedos y zona del talón.
  • Dolor que empeora por la noche y al estar mucho tiempo de pie o caminando.
  • Pérdida de sensibilidad en la planta o sensación de “andar sobre algodón”.
  • Signo de Tinel positivo: percutir detrás del maléolo medial reproduce la descarga eléctrica hacia los dedos.
  • Debilidad de los músculos intrínsecos del pie, dificultad para abrir los dedos.
  • Dolor que se irradia hacia la pantorrilla en algunos casos (irradiación retrógrada).
  • Empeoramiento con calzado cerrado, tacones rígidos o actividad deportiva prolongada.
  • Síntomas bilaterales en una minoría de los pacientes, sobre todo en pies pronadores severos.

¿Por qué aparece el síndrome del túnel tarsiano?

No hay una sola causa: el túnel tarsiano es un cuadro multifactorial. En aproximadamente la mitad de los casos se identifica una causa “ocupante” (algo que comprime el nervio dentro del túnel) y en el resto coexisten factores biomecánicos y sistémicos. Por eso el primer paso es entender qué está provocando la compresión en tu caso.

🦴 Compresión por estructuras ocupantes

Gangliones (quistes sinoviales que asoman desde la articulación), varices del paquete vascular tibial posterior, sinovitis de los tendones flexores, exostosis óseas o secuelas de fractura del maléolo o del astrágalo. En estos casos el nervio queda “acorralado” por una masa que ocupa parte del túnel. Mondelli y cols. (2008) describen estructuras ocupantes en torno al 30-40% de las series quirúrgicas.

🦶 Pie plano valgo y sobrepronación

Cuando el retropié se desploma en valgo y el arco interno cae, el túnel tarsiano se estira y el nervio tibial posterior queda traccionado contra el techo del retináculo. Esta tracción mantenida es una de las causas biomecánicas más frecuentes y la que más se beneficia del tratamiento conservador con plantillas a medida y reeducación de la marcha.

🩺 Causas sistémicas y metabólicas

Diabetes mellitus, artritis reumatoide, hipotiroidismo, embarazo (por edema y cambios hormonales) y otras polineuropatías hacen al nervio más vulnerable a la compresión. En el paciente diabético la combinación de neuropatía de fondo + atrapamiento focal exige un manejo especialmente cuidadoso del control metabólico y de la indicación quirúrgica.

Diagnóstico: cómo confirmamos el síndrome del túnel tarsiano

El túnel tarsiano se diagnostica combinando una exploración clínica detallada con pruebas que demuestren la compresión y descarten otras causas. En consulta integramos los tres pilares en una sola visita siempre que es posible.

🔍 Exploración clínica + Tinel

Recogemos el historial (cuándo empezó, ritmo de aparición, factores que empeoran), valoramos la pisada en estática y en dinámica y reproducimos los síntomas con el signo de Tinel: percutiendo el retináculo flexor sentirás esa “descarga eléctrica” hacia la planta del pie. También valoramos la sensibilidad por dermatomas y la fuerza de los músculos intrínsecos.

🔊 Ecografía dinámica de partes blandas

Es la prueba que más rendimiento aporta en consulta. Permite ver el nervio tibial posterior en tiempo real, medir su área transversal (un nervio engrosado >0,12-0,15 cm² es muy sugestivo), localizar quistes, varices o sinovitis y comprobar cómo se comporta el nervio cuando el pie se mueve. Es indolora, no irradia y la realizamos en el momento.

⚡ Electroneurografía (EMG/ENG)

Es la prueba neurofisiológica de referencia: mide la velocidad de conducción del nervio tibial posterior y de sus ramas. Confirma el atrapamiento y aporta información sobre cuán afectado está el nervio. La pedimos cuando los hallazgos clínicos y ecográficos no son concluyentes o cuando hay que diferenciar de una polineuropatía de base.

Tratamiento del síndrome del túnel tarsiano: protocolo escalonado

Nuestra filosofía es “menos es más”: empezamos por lo menos invasivo y solo escalamos cuando la respuesta no es suficiente. La cirugía es una herramienta excelente, pero solo la indicamos cuando hay una causa estructural clara o cuando los tratamientos previos han fallado. Esta es la secuencia que aplicamos.

Cirugía MIS de descompresión del túnel tarsiano — Clínica San Román Alicante

1 — Tratamiento conservador

Plantillas personalizadas con corrección del valgo del retropié para descargar el nervio, modificación del calzado (tacón estable de 2-3 cm, contrafuerte rígido), AINEs pautados, fisioterapia con técnicas de neurodinamia para deslizar y movilizar el nervio, y reposo relativo de las actividades que disparan los síntomas. En los cuadros incipientes o de origen biomecánico puro, esta fase resuelve o mejora notablemente a una proporción importante de pacientes.

2 — Infiltración ecoguiada con corticoide

Cuando el conservador no basta y la causa es inflamatoria (sinovitis, edema perineural, ganglión pequeño), realizamos una infiltración ecoguiada con corticoide en el túnel. La ecografía nos permite depositar el fármaco junto al nervio sin pincharlo. Funciona como “descompresión farmacológica” y, además, sirve como test predictivo: si te alivia mucho, refuerza el diagnóstico y orienta sobre la respuesta esperable a la cirugía si hiciera falta.

3 — Cirugía MIS: liberación percutánea del retináculo flexor

Cuando hay causa estructural confirmada (ganglión, varices, sinovitis crónica) o el tratamiento conservador y la infiltración no logran controlar los síntomas, indicamos la descompresión MIS. Con anestesia local, una incisión milimétrica detrás del maléolo medial y bajo control ecográfico, abrimos el techo fibroso del túnel y liberamos el nervio. Sin tornillos, sin escayola, alta el mismo día. Series como las de Ahmad y cols. (2012) describen mejoría sintomática significativa en la mayoría de los pacientes con causa estructural identificable.

Comparativa de tratamientos del túnel tarsiano

Criterio Plantillas + fisio Infiltración ecoguiada Cirugía MIS percutánea Cirugía abierta tradicional
Indicación Cuadro leve-moderado de origen biomecánico Sinovitis, edema perineural, fallo conservador inicial Causa estructural confirmada o fallo de pasos 1-2 Compresiones extensas, tumores, secuelas postraumáticas complejas
Invasividad Nula Mínima (aguja) Mínima (incisión milimétrica) Alta (incisión amplia, disección abierta)
Anestesia No requiere Local infiltrativa Local + sedación opcional Raquídea o general
Sesiones / tiempo 2-6 meses de uso continuado 1-2 infiltraciones cada 4-6 semanas Intervención única ambulatoria, ~30-45 min Hospitalización 24-48 h, escayola 2-4 semanas
Eficacia esperable Variable; útil en formas biomecánicas leves Alivio en la mayoría a corto-medio plazo Alta en pacientes bien seleccionados (Ahmad 2012) Alta, con mayor morbilidad y baja laboral más larga

Ventajas de la cirugía MIS frente a la cirugía abierta

👣 Caminas el mismo día

Con calzado postquirúrgico de descarga puedes apoyar y volver a casa por tu propio pie. Sin escayola, sin muletas obligatorias.

💉 Anestesia local

Dormimos solo el tobillo y la zona del túnel. Te ahorras los riesgos y el tiempo de recuperación de la anestesia general o raquídea.

✂️ Incisión milimétrica

La cicatriz es prácticamente imperceptible y minimiza el riesgo de adherencias del nervio al tejido cicatricial postquirúrgico.

⚡ Recuperación rápida

La mayoría retoma actividades cotidianas en 2-3 semanas y deporte de impacto entre la 6.ª y 8.ª semana, según el caso.

🛡️ Preserva estructuras

Solo abrimos el techo fibroso del túnel. No tocamos tendones flexores ni paquete vascular más allá de lo imprescindible.

🎯 Alta eficacia en bien seleccionados

Cuando hay una causa compresiva clara y el nervio aún conduce, la liberación obtiene mejoría sintomática consistente en la literatura (Ahmad M, et al. 2012).

Prevención del túnel tarsiano

No siempre se puede evitar, pero hay factores modificables que reducen el riesgo, sobre todo si tienes pie plano valgo o un trabajo de mucho tiempo de pie.

👟 Calzado y plantillas adecuadas

Calzado con buen contrafuerte, suela amortiguadora y horma estable. Si tu pie pronata, una plantilla a medida que controle el valgo del retropié reduce la tracción mantenida sobre el nervio tibial posterior.

🤸 Movilidad y propiocepción

Trabajar la movilidad del tobillo, fortalecer el tibial posterior y los peroneos y mantener la flexibilidad del tendón de Aquiles ayuda a que la mecánica del túnel no se vea sobrecargada.

⚖️ Control del peso y patología sistémica

Mantener un peso saludable disminuye la carga sobre el retropié. Si tienes diabetes, artritis reumatoide o hipotiroidismo, un control metabólico estricto disminuye la vulnerabilidad del nervio.

Consulta de evaluación del túnel tarsiano — Clínica San Román Alicante

¿Sientes hormigueo o quemazón en la planta del pie por la noche?

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Preguntas frecuentes sobre el síndrome del túnel tarsiano

Resolvemos las dudas más habituales de nuestros pacientes.

🔬 Sobre la patología

¿El túnel tarsiano es lo mismo que el túnel carpiano pero en el pie?

El concepto es parecido —un nervio que queda comprimido al pasar por un canal— pero ni el nervio, ni la anatomía, ni el tratamiento son iguales. En el túnel carpiano se atrapa el mediano en la muñeca; en el túnel tarsiano, el tibial posterior en el tobillo. El tarsiano se diagnostica con menos frecuencia y suele tener un componente biomecánico (pie plano valgo) que no está presente en la muñeca. Por eso conviene evaluarlo de forma específica.

¿Por qué los síntomas empeoran por la noche?

Por la noche, el retorno venoso del pie disminuye y los pequeños vasos del túnel se ingurgitan, aumentando la presión sobre el nervio. Además, al estar inmóvil pierdes el “masaje” natural que produce caminar y el nervio queda más expuesto al edema acumulado durante el día. Es muy típico que los pacientes nos cuenten que se levantan a caminar por casa para aliviarse: ese gesto reduce momentáneamente la presión intratunelar.

¿Puede curarse sin cirugía?

En cuadros leves o de origen biomecánico puro —pie pronador, sobrecarga laboral, edema fluctuante— el tratamiento conservador con plantillas, modificación del calzado, fisioterapia y, si hace falta, una infiltración ecoguiada permite controlar los síntomas en una proporción notable de pacientes. Cuando hay una causa estructural ocupante (ganglión, varices, sinovitis crónica) o el nervio ya muestra alteración neurofisiológica, la cirugía suele ser la opción más eficaz a medio plazo.

¿La diabetes empeora el túnel tarsiano?

Sí. La diabetes hace al nervio más vulnerable a la compresión y, si la glucemia está mal controlada, los síntomas tienden a ser más intensos y la recuperación más lenta. En los pacientes diabéticos coexisten con frecuencia una polineuropatía difusa y un atrapamiento focal en el túnel: por eso es tan importante el estudio neurofisiológico para diferenciar uno y otro componente y planificar bien el tratamiento, sobre todo si valoramos cirugía.

🏥 Tratamiento

¿Cuánto dura la operación?

La descompresión MIS del retináculo flexor dura entre 30 y 45 minutos en la mayoría de los casos. La preparación previa, la anestesia local y el postoperatorio inmediato suman aproximadamente una hora más en clínica. Es un procedimiento ambulatorio: entras por tu pie y sales también caminando, con calzado postquirúrgico de descarga, sin necesidad de hospitalización ni anestesia general.

¿Vuelvo a caminar el mismo día?

Sí. La filosofía de la cirugía MIS es precisamente esa: anestesia local, sin escayola y carga inmediata con calzado postquirúrgico. Salvo contraindicación médica, te vas de la clínica caminando. Durante los primeros 7-10 días recomendamos limitar paseos largos, mantener el pie elevado en reposo y aplicar la pauta de cuidados que te entregamos por escrito. La movilidad del tobillo se recupera de forma progresiva.

¿Cuándo recupero la sensibilidad completa?

El alivio del dolor y la quemazón suelen notarse en las primeras semanas. La recuperación de la sensibilidad fina depende de cuánto tiempo llevaba comprimido el nervio: si es reciente, se recupera bastante rápido (semanas-meses); si llevabas años con síntomas, el nervio puede tardar entre 6 y 12 meses en regenerar y, en algunos casos, queda una pequeña zona de sensibilidad alterada. Te haremos seguimiento periódico para valorarlo.

🏃 Recuperación y prevención

¿Puede recidivar después de operarse?

La recidiva existe, sobre todo si no se ha tratado la causa de fondo: por ejemplo, un pie plano valgo que sigue traccionando el nervio o una variz que vuelve a crecer. Por eso, además de liberar el túnel, planificamos el postoperatorio con plantillas correctoras y, si procede, abordamos la causa estructural. Las series de revisión sitúan la recidiva en una minoría de pacientes cuando la indicación quirúrgica es precisa.

¿Puedo prevenirlo con plantillas?

Si tu pie pronata o tienes valgo del retropié, una plantilla personalizada que corrija la mecánica reduce la tracción mantenida del nervio tibial posterior. No garantiza que no vayas a desarrollar el cuadro, pero baja claramente el riesgo y, en pacientes con síntomas iniciales, puede frenar la progresión. La plantilla genérica no sirve: necesita estudio biomecánico y diseño individualizado para tu pie.

Referencias científicas

  • Lau JT, Daniels TR. Tarsal tunnel syndrome: a review of the literature. Foot Ankle Int. 1999;20(3):201-9. [PMID: 10195299]
  • Mondelli M, Morana P, Padua L, Reale F, Giannini F. Tarsal tunnel syndrome: clinical, electrophysiological and imaging features in 187 patients. Clin Neurophysiol. 2008;119(8):1818-1825. [PMID: 18495524]
  • Ahmad M, Tsang K, Mackenney PJ, Adedapo AO. Tarsal tunnel syndrome: a literature review. Foot Ankle Surg. 2012;18(3):149-52. [PMID: 22857953]
  • Kinoshita M, Okuda R, Morikawa J, Jotoku T, Abe M. The dorsiflexion-eversion test for diagnosis of tarsal tunnel syndrome. J Bone Joint Surg Am. 2001;83(12):1835-9. [PMID: 11741063]
  • Antoniadis G, Scheglmann K. Posterior tarsal tunnel syndrome: diagnosis and treatment. Dtsch Arztebl Int. 2008;105(45):776-81. [PMID: 19578413]
  • Fortier LM, Markel J, Thomas BG, Sherman WF, Thomas LC, Kaye AD. An update on posterior tarsal tunnel syndrome. Orthop Rev (Pavia). 2022;14(3):35444. [PMID: 35965974]

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