«En mi país me dijeron que primero un pie, y dentro de seis meses el otro.»
Esta frase la escuchamos casi todas las semanas, y muy especialmente de pacientes que vienen de Países Bajos, Bélgica, Alemania o Reino Unido. Llegan asumiendo que operarse de los dos pies a la vez no es una opción, y que hacerlo por separado significa dos cirugías, dos bajas laborales, dos recuperaciones y, con suerte, un año entero de su vida condicionado.
La sorpresa suele ser doble: primero, que en muchos casos sí se pueden abordar los dos pies en la misma sesión; y segundo, que la razón por la que en otros sitios no se ofrece no es una cuestión de prudencia, sino de técnica quirúrgica.
Vamos a explicarlo con honestidad, incluyendo los casos en los que nosotros mismos recomendamos no hacerlo.
Por qué la cirugía abierta obliga a operar de uno en uno
En la cirugía abierta tradicional, el cirujano necesita ver el hueso directamente. Eso implica incisiones de entre 5 y 10 centímetros, apertura de tejidos blandos y, una vez realineado el hueso, la colocación de material de fijación interno: tornillos, placas o agujas.
Ese planteamiento tiene una consecuencia directa e inevitable: el pie operado no puede apoyar. Necesita inmovilización y descarga durante semanas. Y si un pie no puede apoyar, el otro tiene que sostener todo el cuerpo.
Operar los dos a la vez con esa técnica dejaría al paciente sin ningún pie de apoyo: silla de ruedas, dependencia total y un riesgo notablemente mayor. Por eso, con cirugía abierta, la recomendación de operar de uno en uno es la correcta. No es una limitación del cirujano: es una limitación del método.
Qué cambia con la técnica de mínima incisión
La cirugía percutánea o de mínima incisión (MIS) parte de una premisa distinta: no abrir el pie. Se trabaja a través de incisiones milimétricas —de aproximadamente 1 a 3 mm— con instrumental rotatorio de alta precisión y control por fluoroscopia, es decir, radiografía en tiempo real.
Al no desgarrar tejidos blandos ni exponer el hueso, ocurren tres cosas que lo cambian todo:
- Se opera con anestesia local, mediante un bloqueo en el tobillo. No hay anestesia general ni epidural, y por tanto no hay que sumar dos veces sus efectos.
- En la mayoría de los casos no se emplean tornillos ni placas. El hueso se estabiliza con un vendaje funcional específico, que se convierte en parte del tratamiento.
- Se permite la carga inmediata. El paciente apoya desde el primer día con un calzado postquirúrgico de suela rígida.
Y aquí está la clave: si ambos pies pueden apoyar desde el primer día, deja de existir el motivo que obligaba a separarlos. Ya no hay un pie «sano» que tenga que cargar con el otro. Los dos trabajan, los dos se recuperan.
| Cirugía abierta tradicional | Técnica MIS | |
|---|---|---|
| Incisiones | 5 – 10 cm | 1 – 3 mm |
| Anestesia | General o epidural | Local (bloqueo en tobillo) |
| Material de fijación | Tornillos, placas o agujas | Sin material interno en la mayoría de casos |
| Apoyo del pie | Descarga durante semanas | Carga inmediata con calzado postquirúrgico |
| Abordaje de los dos pies | Habitualmente en dos tiempos | Valorable en la misma sesión |
| Ingreso | Frecuente | Ambulatorio |
Cuándo sí valoramos operarse de los dos pies a la vez
Que sea técnicamente posible no significa que sea automático. Estos son los factores que juegan a favor:
- Deformidad simétrica o similar en ambos pies. Es lo más frecuente, porque el hallux valgus tiene un componente estructural y hereditario que suele afectar a los dos lados.
- Buen estado general y buena circulación en ambas extremidades.
- Capacidad de mantener unos días de ritmo tranquilo, con el pie en alto cuando no se está caminando.
- Apoyo en casa durante la primera semana. No es imprescindible, pero facilita mucho las cosas.
- Un entorno adaptado: pocas escaleras, baño accesible, sin necesidad de conducir los primeros días.
- Que el paciente venga de fuera y le compense concentrar todo en un único desplazamiento.
Cuándo NO lo recomendamos
Esta es la parte que casi nadie escribe, y es la que más confianza debería darle. Desaconsejamos el abordaje bilateral cuando:
- Un pie está mucho más deformado que el otro. Si uno es severo con dedos en garra y el otro apenas ha empezado, tiene más sentido resolver el que duele y vigilar el otro.
- Hay problemas de circulación, de cicatrización o patologías de base no controladas.
- El paciente vive solo, sin ningún apoyo, y en una vivienda con muchas escaleras. Caminar es posible; hacerlo cargando la compra por cuatro tramos de escalera, no es razonable.
- Existe un problema de equilibrio, mareos o inestabilidad previa.
- El paciente no puede parar. Si el trabajo o la vida no permiten unos días de ritmo bajo, es preferible escalonar.
- El propio paciente prefiere ir paso a paso. Es una razón perfectamente válida y la respetamos siempre.
La decisión se toma en la valoración presencial, no antes. Y se toma con usted, no por usted.
Un solo periodo de recuperación en lugar de dos
Cuando el abordaje bilateral está indicado, la ventaja no es solo comodidad. Es aritmética:
- Una sola preparación (pruebas, valoración, planificación).
- Un solo periodo de adaptación con calzado postquirúrgico, en lugar de repetirlo meses después.
- Una sola organización familiar y laboral.
- Simetría desde el principio. Este punto se subestima: cuando se opera un solo pie, durante meses se camina con dos pies que se comportan de forma distinta, y eso genera compensaciones. Con el abordaje bilateral, los dos pies evolucionan a la vez.
Los plazos de recuperación son los propios de la técnica percutánea, y los detallamos pie a pie —nunca mejor dicho— en el calendario real de recuperación y en recuperación tras operación de juanetes.
Especialmente relevante si viene desde fuera de España
Para un paciente que vive en Alicante, escalonar las dos cirugías es un inconveniente. Para alguien que viaja desde Ámsterdam, Róterdam, Múnich o Bruselas, es directamente el doble de todo: dos vuelos, dos alojamientos, dos permisos en el trabajo.
Por eso el abordaje bilateral es una de las razones principales por las que atendemos a pacientes internacionales. Toda la logística —días de estancia, revisiones, informes para su médico en origen— la explicamos en la página de pacientes internacionales, y disponemos de servicio de recogida en el aeropuerto.
La misma pregunta, respondida en vídeo
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Preguntas frecuentes
¿Voy a poder caminar con los dos pies operados?
Sí. La carga inmediata es precisamente lo que hace posible el abordaje bilateral: se camina con calzado postquirúrgico de suela rígida desde el mismo día. Eso sí, hablamos de trayectos cortos e indispensables durante los primeros días, no de hacer vida normal.
¿Voy a necesitar muletas o silla de ruedas?
Con la técnica percutánea, lo habitual es no necesitarlas. Algunos pacientes se sienten más seguros con un bastón los primeros días, sobre todo si se han operado los dos pies. Es una decisión de comodidad, no una necesidad clínica.
¿Duele el doble si son dos pies?
No funciona así. La molestia postoperatoria de la técnica MIS es considerablemente menor que la de la cirugía abierta porque no hay desgarro de tejidos. Operar los dos pies no multiplica esa molestia, pero sí conviene planificar bien los primeros días de reposo activo. Lo tratamos a fondo en ¿duele realmente la operación de juanetes?.
¿Y si tengo también dedos en garra?
Se valora corregirlos en el mismo acto quirúrgico. De hecho, dejar los dedos menores sin corregir es una de las causas de resultados incompletos. Puede ver el detalle en la cirugía de hallux valgus y dedos en garra.
¿Cómo sé si soy candidato al abordaje bilateral?
Se decide tras la exploración y la radiografía en carga de ambos pies. Los criterios generales de indicación quirúrgica los explicamos en ¿soy candidato a la cirugía percutánea del pie?.
Quién firma este contenido
Contenido elaborado por Clínica San Román, dedicada a la cirugía percutánea del pie en Alicante desde 1979, tres generaciones. Equipo médico de la clínica:
Dr. José Manuel San Román Pérez — Fundador y Director Médico. Podólogo. Especialista en Cirugía Percutánea del Pie. Nº Colegiado: 2077.
Dr. I. San Román Sirvent — Médico. Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Board Certified in Minimally Invasive Foot Surgery (EE. UU.). Nº Colegiado: 03-0310448-2.
Clínica San Román (Elosnasi, S.L.) · Registro Autonómico de Centros, Servicios y Establecimientos Sanitarios de la Comunitat Valenciana nº 5357.
Última actualización: 31 de agosto de 2026.
Este artículo tiene finalidad informativa y no sustituye a una valoración médica presencial.
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