fascitis plantar deporte
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Los pies tienen como función el poder caminar de forma erguida por todo tipo de terreno y en todo tipo de condiciones, para mantener el centro de gravedad en el punto óptimo para la marcha. Por ello, cualquier molestia que obligue a modificar la posición del pie por causa del dolor afecta a la dinámica del resto del cuerpo. Esto provoca posturas inadecuadas como forma para compensar el dolor en los pies.

fascitis plantar

Causas de la fascitis plantar.

Las causas más comunes que acaban provocando una lesión en la fascia y en consecuencia un dolor muy molesto pueden ser:

  • Correr largas distancias sobre superficies desiguales o cuesta abajo genera una presión y esfuerzo mayor de lo normal en la zona de la fascia plantar, ya que en esos casos se soporta todo el peso del cuerpo, pudiendo generar una lesión.
  • Padecer sobrepeso o aumentar de peso en poco tiempo puede provocar que la fascia se resienta y presente microlesiones.
  • Malos hábitos de pisada, padecer de pies planos u otros problemas podológicos.
  • Uso de calzado inadecuado de forma continua para realizar deporte. Este problema va en aumento si se lleva a cabo un trabajo diario en el que hay que estar de pie o en movimiento.
  • Mala postura o mal estiramiento. En el caso de deportistas es una lesión recurrente.
  • Practicar deporte a una edad avanzada, debido al deterioro de los tejidos, puede provocar fascitis plantar.
  • La fascitis plantar es una lesión habitual en jóvenes y adultos, pero es especialmente frecuente en los deportistas. Se trata de una afectación de la fascia plantar, una banda ancha y elástica de tejido que se encuentra en la planta del pie y amortigua el impacto que se produce con la pisada. Cuando esta banda de tejido sufre una lesión, la zona se inflama y produce dolor.

¿Cuándo acudir al especialista?

La fascitis plantar se caracteriza por un dolor agudo en la planta del pie, talón y en ocasiones la parte posterior de la pierna. Este dolor puede agudizarse por la mañana y disminuir a lo largo del día, y en muchos casos no permite caminar correctamente. Asimismo también se intensifica al realizar grandes esfuerzos o al cargar con demasiado peso. Subir o bajar escaleras o caminar por un terreno irregular también aumenta el nivel de dolor.

Normalmente esta dolencia va remitiendo si se siguen unas pautas constantes de estiramientos recomendados por los especialistas durante varias semanas. En caso de lesiones más graves o recurrentes, a veces es necesario el uso de plantillas a medida para corregir posturas o aliviar la zona con ayuda de antiinflamatorios. La cirugía en estos casos no suele ser necesaria, no obstante se debe consultar siempre con un especialista para tratar este problema.

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